Si alguien me preguntara qué ciudad escogería para un primer viaje al extranjero, no tendría duda alguna en mi rotunda respuesta. La capital londinense alberga, para mí, todo lo indispensable para cualquier viaje que queramos realizar.
En las dos visitas que he realizado a la maravillosa ciudad inglesa, siempre me he quedado con la misma sensación al tener que abandonarla; la sensación de necesitar más, de no querer marchar sin antes descubrir los más pequeños recodos y, sobretodo, la bonita sensación de saber que mi adiós era un hasta pronto.
Entre todas las posibilidades que tenemos para viajar a Londres, siempre he optado por la misma; vuelo de bajo coste desde el Aeropuerto de Girona hasta el caótico aeropuerto londinense de Stansted. A nuestra llegada, podremos tomar un tren hasta el mismo centro de la ciudad u optar por un viaje en autocar con alguna de las compañias inglesas que ofrecen sus servicios de transporte desde el aeropuerto a la estacion de buses Victoria Station.
Allí, tocará buscar la manera de guiarnos hacia nuestro hotel por las sorprendentes pendientes del Subway local. No necesitaremos mucho para conseguir orientarnos a través de los largos pasillos y las numerosas líneas.
Ahora sí, ha comenzado nuestro increible viaje a la ciudad señorial; ahora toca disfrutar.
Quiero recordar, que todo lo que escribo es siempre bajo mi punto de vista; todo impresiones personales y opiniones subjetivas de mi experiencia en cada viaje que realizo.